En primer lugar, debemos empezar con la construcción de relaciones compasivas con ellos, basadas en la toma de conciencia del rol de los humanos, que, desde una mirada del ego, nos hemos sentido y creído seres superiores a ellos, sometiéndolos a actos de crueldad animal, explotación, contaminación, tráfico ilegal, entre otras situaciones de dominio que han llevado a muchas especies a la extinción, en contra de su naturaleza de seres con alma, conciencia y capacidad de sentir el sufrimiento y el dolor, pero también la alegría y armonía; tal como ya lo reconocen algunas legislaciones en países alrededor del mundo.
Quizá donde más hemos perdido los humanos la sensibilidad y compasión es al ingerir carne animal sin ser totalmente conscientes de su procedencia, muchas veces en ambientes donde viven hacinados, sin luz natural, obligados a comer todo el día y alimentados con hormonas para acelerar su crecimiento, venta y consumo. Condiciones terribles sin duda.
Para expertos como Peter Singer, flósofo y profesor de Bioética en la Universidad de Princeton, comer carne procedente de granjas industriales “siempre ha sido inmoral por lo que les hacen”. Desde que conocemos el cambio climático, la opción es doblemente inmoral porque nos cargamos el planeta. Y desde la irrupción de la Covid-19, el consumo de este tipo de carne es triplemente inmoral, según Singer, porque constituye “un serio riesgo para nuestra propia supervivencia”. La gripe aviar y la peste porcina fueron la antesala que nos lanzaron ya señales de alarma, señales que no supimos descifrar a tiempo, menciona en un artículo publicado en el diario El País sobre el consumismo.
Sensibilizados por esta realidad y conscientes de que tenemos mucho por cambiar, desde Medita por Naturaleza, queremos compartir estos tips para ayudarte a mejorar y reforzar tu relación con todos los animales de tu entorno y aquellos de los que te alimentas. ¡Empecemos!
1. Convive con los animales. Ellos tienen una relación estrecha con las plantas, árboles, con la naturaleza. Cría plantas en macetas o árboles según el espacio que dispongas. Donde crece una planta llega un animal: aves, mariposas, ardillas, insectos. Cuando te visite, porque lo harán, obsérvalos con alegría porque te acercarán a la naturaleza si te sientes desconectado de ella.
2. Pon bebederos para ellos, deja fruta y semillas para que siempre tengan comida a la mano. Dale ese regalo a tus hijos. Descubran juntos qué comen esos animalitos, cómo se comportan. Notarás que hay mucha inteligencia e interesantes relaciones en el mundo animal.

Si dejas agua y semillas en tu jardín, patio o cerca a tus plantas las aves llegarán. Pregunta a un veterinario por el mejor alimento para ellas, según el tipo de ave que te visite.
3. Pon atención a tu alrededor y relájate con el canto de las aves. Ellas se levantan temprano, entre 5:30am y 6 de la mañana y tienen hermosos diálogos entre ellas a través de sus cantos. Este espectáculo se repite desde las 5:30pm a 6 de la tarde, cuando vuelven a sus lugares de descanso. A esas horas puedan brindarte verdaderos conciertos naturales. Disfrútalos, conéctate.
4. Despierta tu sensibilidad y compasión acerca de los animales. Te dejo algunos documentales y películas que te ayudarán en eso: Mi maestro el pulpo, Una vida en nuestro planeta, La tierra de noche, Bailando con los pájaros, Animales fantásticos. Todas estas películas y documentales están disponibles en Netflix.
5. A través de la respiración también podemos conectar con los animales. La respiración consciente es un acto transformador –a nivel interno y también a nivel externo- por la energía que producimos al respirar, por las emociones que emanamos. Una respiración que ayuda a desarrollar compasión es la respiración enfocada en el corazón desarrollada por el Instituto Heartmath, que consiste en tres sencillos pasos. Aquí la dirigiremos a la compasión animal:
Paso 1: Respira profundo y lento. Dirige tu atención a tu corazón y a su campo electromagnético que se expande por lo menos un metro alrededor tuyo en todas las direcciones.
Paso 2: Mientras respiras sintiendo tu campo electromagnético piensa en una emoción regenerativa como el amor, compasión, armonía o alegría. Siente en tu corazón gratitud, amor hacia los animales o hacia uno en especial como tu mascota. Mantén esa emoción de amor mientras sigues respirando.
Paso 3: Proyecta esa emoción al planeta entero. Sin dejar de respirar y pensar en tu corazón y su campo electromagnético irradia desde tu corazón esa emoción positiva de más amor y conexión entre humanos y animales con tus mejores intenciones para el mundo. Los resultados son inmediatos, con tu vibración e intención produces un cambio energético. Así de poderoso eres. Practica esta respiración cuántas veces quieras. La práctica hace al maestro.
6. Otra práctica espiritual muy efectiva para desarrollar compasión y que procede de la filosofía budista, es el Tonglen, y consiste en tomar el sufrimiento o dolor del mundo –como si fuera tuyo- y transformarlo en luz y amor, deseando para todos los seres felicidad y una vida libre de sufrimiento.
El Tonglen se puede asociar a la respiración también, cambiando el sufrimiento en cada inhalación por amor y calma en cada exhalación. Acá te dejo un mantra que puedes utilizar, pero también puedes emplear los tuyos propios según los cambios que quieras ver en tu mundo. Repítelo mentalmente o en voz alta, asociando el enunciado a cada inhalación y exhalación:
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- Inhala: Tomo el dolor y miedo de todos los animales del mundo.
- Al exhalar: Deseo humanos más conectados con los animales, más armonía entre ellos.
7. Si eres empresario ganadero o avícola ten en cuenta que las condiciones de hacinamiento y explotación animal no son opciones éticas para tu negocio. Muchos consumidores ahora piden más productos que vengan de ganaderías ecológicas o granjas “felices”, donde los animales son criados al aire libre, en entornos naturales, con una alimentación saludable y con un trato más afectuoso. No uses esto como un aspecto a destacar en tu marketing, realmente demuestra cómo tratas a los animales y crearás una diferencia y un ejemplo para tus competidores. Poco a poco se eleva la conciencia.

Las granjas felices aseguran un mejor trato a los animales, a diferencia de las granjas industriales. Conócelas más para que tu consumo de carne animal sea más consciente.
8. Según un informe de Proveg Internacional, “el riesgo de futuros brotes (de enfermedades transmitidas por animales o zoonosis, como la COVID-19) y la severidad de su impacto se incrementan con el aumento de la demanda de productos de origen animal en el mundo globalizado actual”. Y esa demanda creciente va a ser absorbida por el mismo proveedor: se estima que las granjas y las piscifactorías industriales representan más de un 90 % de la producción global de carne y pescado.
9. Si te preocupa de qué fuente obtendrás proteínas y vitaminas para tu alimentación diaria, los vegetales y las frutas aportan cantidades importantes de éstas y son más sostenibles y saludables para ti. Se ha probado que se puede obtener un kilo de verduras o un kilo de frutas con un promedio de 300 a 900 litros de agua, mientras que para producir un kilo de carne de res se necesitan 9 kilos de cereales y 15 mil litros de agua. Esta producción no es sostenible ni justa con el planeta.
10. Recuerda que todo cambio de hábito empieza con la necesidad de tomar conciencia del problema y decidir de qué lado queremos estar: del lado del problema o de la solución. Recuerda que la mejor forma es empezar de a pocos, pero con consistencia y disciplina, una que nazca del amor, la solidaridad y la conciencia.



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