En medio de un torbellino de información y prisa, de problemas y preocupaciones, a veces parece imposible poder estar en el presente, disfrutarlo o sentirlo.
La mente viaja del pasado, al presente, del pasado al futuro o -de frente y sin escalas- al descanso de fin de año, más si nuestro presente no es como lo habíamos planeado o soñado.
Pese a estas trampas de la mente: vivir en el pasado que ya no existe o en el futuro que aún no llega, el momento presente es el único momento que tenemos.
Para expertos en el estudio de los efectos de la meditación en el cerebro, como el Dr. Joe Dispenza, el presente es generoso porque es el único momento pleno de posibilidades que tenemos bajo nuestro control, y depende de nosotros como lo vivimos y exploramos para cambiar nuestro ánimo y nuestra percepción ante la vida.
A continuación, encontrarás consejos sencillos y muy fáciles de incorporar a tu rutina diaria para que empieces a disfrutar y vivir en el momento presente, con más conciencia y plenitud.
Somos agua

Cuando tomes agua, ya sea en un vaso o botella, convierte cada sorbo en un mensaje de aliento para ti. Repite mentalmente palabras como: amor, alegría, abundancia, belleza, esperanza, o lo que desees, asociando cada mensaje a cada sorbo que des.
El científico japonés Masaru Emoto (1943-2014), investigó la reacción de las moléculas de agua a mensajes de amor y felicidad y descubrió que la molécula reaccionaba formando hermosos cristales con mensajes positivos, al igual que reaccionaba con formas distorsionadas con mensajes negativos como: te odio, dolor, pena, desamor, rabia, etc. ¿Te imaginas lo que esto puede hacer por ti interiormente al tomar agua? Puedes sanarte en cuerpo y alma tomando agua intencionalmente.
Tú frente al espejo

Luego de despertarte y estirarte, de darle la bienvenida al nuevo día, mírate en el espejo y di a ti mismo: Te amo, eres maravilloso (a) y estoy orgulloso (a) de ti. Abrázate fuerte y respira profundo. Termina el ejercicio con una sonrisa y sigue con tu rutina diaria. Incorpora este hábito de amor y reconocimiento hacia ti mismo (a). Es tan importante como tomar desayuno, porque alimenta tu espíritu.
Come conscientemente

A la hora de comer o tomar café, haz el ejercicio de la trazabilidad. Este consiste en tomar sorbos o bocados conscientes de dónde proviene el alimento que te llevas a la boca. También lo puedes hacer mientras cocinas. Observa el bocado o tu taza de café caliente y retrocede al momento en que preparaste el café, luego al momento en que lo compraste en la tienda, piensa en las personas que lo pusieron en el supermercado o la tienda tan cerca de ti, piensa en el transportista que lo llevó a la tienda, piensa en agricultor que lo tostó, en el que lo cultivó, en la tierra fértil que lo vio crecer. Vuelve tu mente a tu sorbo y agradece porque mucha gente y la naturaleza participaron en este pequeño pero hermoso momento que nutre tu cuerpo y alma: alimentarte.
Vive la naturaleza

Da paseos conscientes. Al caminar trata de no hacerlo como una rutina. Nota los detalles, improvisa caminos diferentes y si no te gusta lo que ves crea mentalmente un paisaje que te guste: una playa o un bosque, un recuerdo que te llene. Ejercitar la imaginación es un regalo de la especie humana. No dejes que las preocupaciones acompañen tu camino, deja entrar más bien a la observación, a la imaginación.
Si tienes oportunidad pasea por un parque, observa la naturaleza, los animales y cómo se comportan. Ellos siempre viven y disfrutan el presente. Aprende de ellos.
Gratitud, gratitud, gratitud

Antes de ir al trabajo o de estudiar da gracias por el día que inicia y establece tres intenciones. Trata de cumplirlas al final del día. Estas pueden ser afirmaciones como, por ejemplo:
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- Seré amable hoy y ofreceré un cumplido a un amigo o compañero de trabajo.
- Tendré paciencia a lo largo del día. Trataré de no quejarme hoy.
- Tendré pensamientos positivos. Cuando venga un pensamiento negativo o preocupación a mi mente, la cambiaré por una posible solución a mi problema.
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Así, aprenderás a entrenar tu mente para que pueda pensar distinto. En soluciones en vez de problemas o quejas que suelen ser tóxicas para tu mente.
Conexiones reales

Procura pasar tiempo de calidad con tus seres queridos sin celulares. Nos hemos vuelto adictos a los aparatos electrónicos, pero nos estamos alejando de vivir momentos de calidad con nuestros amigos y familiares. Cambia unas horas de uso del celular por una buena charla, un juego de mesa o cocinar junto a tu familia. Para todo hay tiempo. Las actividades en comunidad estrechan los lazos entre las personas.
Journaling – escribe tus pensamientos

Lleva un diario en el que apuntes tus pensamientos y sucesos del día. Anota tus reflexiones, preocupaciones, tus planes y proyectos. Somos seres creativos y expresivos. La escritura puede liberarte y darte otra perspectiva a partir de tus ideas plasmadas en el papel. Exprésate sin miedo. Será un ejercicio creativo solo para ti.
Practica estos consejos cada vez que lo necesites e incorpóralos a tu rutina diaria. Notarás la diferencia en tu vida si los llevas a la práctica con constancia.



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