Los empresarios tienen un rol muy importante en la economía y la generación de empleo y divisas, pero no siempre son conscientes del impacto de sus procesos productivos y prácticas empresariales en el ambiente, la salud del planeta, los ecosistemas y las poblaciones que viven en ellos y de ellos.
Entre las herramientas con las que cuentan las empresas para una gestión más responsable y sostenible de su negocio, se encuentran los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, que, en palabras de las Naciones Unidas, buscan “erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible”. El horizonte para el cumplimiento de los ODS es el año 2030 y todos tenemos un rol importante en el logro de éstos, más aún en tiempos de pandemia.

Los ODS son lineamientos para un mundo más humano y sostenible.
Si eres de los empresarios que se cuestionan cómo producir mejor, optimizando recursos, contaminando menos; siendo más consciente del impacto de tu negocio en la vida de tus trabajadores, clientes y en la naturaleza que te rodea, te dejamos en esta nota algunas tendencias empresariales para seguir produciendo y aportando a la economía de tu país, pero con más conciencia y amor por el planeta.
Empresas sociales y empresas B
Las empresas y startups sociales buscan lograr, cualquiera sea el rubro de negocio, un impacto social positivo en la población y sus trabajadores o colaboradores. Buscan ir más allá de la rentabilidad y de la responsabilidad social, apostando por una causa social, por un propósito, apuntando al desarrollo local de la mano de sus clientes que demandan productos y servicios creados con innovación, solidaridad, inclusión social, entre otros valores claves para un mundo más unido e interdependiente.
Algunas empresas sociales son: H&M, la tienda de ropa que promueve una moda consciente; Natura Cosmética, que impulsa el cuidado ambiental y el bienestar humano, entre otras que promueven la innovación e inclusión social. No importa el tamaño de tu empresa, también puedes convertir tu negocio en una empresa social. Busca una causa que apoyar y reorienta tu plan de negocio.
Empresas B
Las empresas B son aquellas que además del impacto social positivo buscan un propósito ambiental en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y otros principios para lograr ese triple impacto: ambiental, social y económico.
Según la organización Sistema B, que apoya a la creación de ecosistemas favorables para las Empresas B, una empresa de este tipo mide su impacto social y ambiental y se compromete de forma personal, institucional y legal a tomar decisiones considerando las consecuencias de sus acciones a largo plazo en la comunidad y el ambiente, usando además la fuerza de mercado para dar soluciones a problemas sociales y ambientales.
Un ejemplo peruano de Empresa B es la empresa Sinba, que promueve el reaprovechamiento de residuos orgánicos e inorgánicos con el fin de lograr un Perú #sinbasura. Hasta el momento ha recolectado cerca de 2400 toneladas de basura, capacitado a más de 3800 personas en estrategias de cero residuos y ha contribuido a mitigar más de 3 mil toneladas de CO2eq.
Negocios circulares
Según el portal de noticias Eco-circular los negocios circulares “están orientados a una utilización más eficiente de recursos. Se basan en la exploración y desarrollo, desde su concepción, de todas las posibles recirculaciones de componentes y materiales y la reducción o eliminación de residuos, a lo largo de todo el ciclo de vida del producto”.
Un negocio circular se preocupa por el origen de los productos o materiales con los que trabaja en su cadena de producción o gestión. Si estos afectan de alguna manera a los ecosistemas trata de reducir su uso, de convertirlos en nuevos productos o busca alguna opción más sostenible.
Ejemplos innovadores
Un ejemplo de un negocio circular en Perú es la organización APROPISCO, una asociación de productores de harina y aceites de pescado que con investigación y tecnología han encontrado la forma de tratar los efluentes (aguas residuales) de su actividad de producción de harina de pescado para obtener agua limpia para el mejoramiento de suelos agrícolas. O la empresa CMC Latin que aprovecha el agua con la que realizan el cultivo de paiche para el riego de banano orgánico en Piura, golpeada por el estrés hídrico. Son buenos ejemplos de negocios circulares desde el sector Acuicultura peruano.
Los conceptos de Empresa B y los negocios circulares pueden considerarse nuevas versiones de la modalidad conocida como la ecoeficiencia empresarial, que busca que las empresas implementen buenas prácticas ambientales y sociales en su gestión para lograr un impacto positivo en el ambiente y el planeta.
Individuos y empresarios unidos
En este contexto de empresas que ya actúan con un sentido más ecológico, yendo más allá de la rentabilidad, sumándose a la gran cantidad de individuos que uno a uno tienen una conciencia más conectada a la tierra, la frase del científico Jonathan Foley, experto en soluciones climáticas y director ejecutivo de Project Drawdown, se vuelve muy vigente.
“Es importante reconocer que los individuos no podemos hacer todo en nuestra vida diaria para cambiar la situación climática. Podemos marcar una gran diferencia, sin duda, pero aún necesitamos nuevas políticas, nuevas tecnologías, nuevos mercados y enfoques comerciales, nuevos movimientos políticos y sociales y avances continuos en la ciencia”. ¿Te sumas a este movimiento?
¿Quieres empezar por algo? Te dejo algunas ideas muy sencillas que puedes adaptar como empresario para tu negocio u hogar, si estás promoviendo el trabajo remoto en tu empresa. Recuerda, el planeta necesita a más empresarios conscientes como tú.




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